MANCHA SOLAR GIGANTE EN JULIO REGISTRADA EN EL OBSERVATORIO

Entre las actividades de investigación que lleva a cabo el Observatorio Astronómico se tiene el registro y seguimiento de manchas solares, trabajo que se lleva a cabo desde hace 20 años.

A partir del 6 de julio de 2017 registramos una mancha solar de gran tamaño que a lo largo de
10 días fue moviéndose en la fotósfera del Sol. Según cálculos corroborados por muchos observadores
la mancha solar denominada AR2665 tenía un diámetro de 120.000 Km. tan grande
como el planeta Júpiter.

Sobre la superficie visible del Sol o fotósfera, se aprecian zonas oscuras llamadas manchas solares, donde hay gases atrapados por los campos magnéticos, que surgen, participan de la rotación solar, cambian de forma y tamaño y se disgregan o desaparecen. Suelen durar varios días, aunque las de mayor tamaño pueden mantenerse varias semanas. Una mancha solar típica presenta una zona interior más oscura llamada umbra, rodeada de una zona de brillo intermedio y aspecto filamentoso, la penumbra. Las manchas se ven oscuras por su menor temperatura, unos 3500º C en la umbra y 5500° C en la fotósfera circundante.

Los ciclos solares regulan toda la actividad solar y la meteorología espacial, aunque se han estudiado mucho en las últimas décadas, aún no se conoce del todo. El ciclo solar está relacionado con la aparición de manchas solares, y en siglos pasados se descubrió que cada 11 años aparecían unas misteriosas manchas en la superficie del Sol.  Hoy sabemos que las manchas solares indican el máximo
solar, es decir, el momento en que el Sol tiene más actividad. Estamos a dos años del fin de un ciclo solar.

Eyecciones de masa coronal

La aparición de grandes manchas solares, producen las denominadas eyecciones de masa coronal,
que consisten en una emisión de grandes nubes de partículas cargadas de mucha energía,
las que al llegar a la Tierra e impactar con la magnetósfera originan tormentas geomagnéticas que pueden ocasionar alteraciones en los sistemas electrónicos de los satélites artificiales
principalmente.

Fenómenos como este no deberían asombrar, ya que en el pasado también se produjeron en la
fase de declinación del ciclo solar al que nos aproximamos. Uno de los 5 telescopios con que cuenta el Observatorio Astronómico Nacional de Tarija es utilizado para la observación y registro diario de
manchas solares. Es el reflector AZT 7 de 20 cm de diámetro y pantalla de proyección solar.

Nunca debes mirar el Sol directamente y menos con instrumentos ópticos, ni usar filtros inadecuados (negativos velados, radiografías, CDs, etc.) ya que supone un riesgo para la vista. Se pueden producir lesiones oculares permanentes e incluso la ceguera.

Descargar Boletín Astronómico Agosto 2017

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